La disciplina

-Tras dejar el cuerpo tres almas llegaron al cielo: ¿qué virtud ha sido la correcta en vuestra vida y os permitirá atravesar estas puertas? les preguntaron. El amor a una misma, dijo una, pues a través de él amamos cuanto nos rodea; el desapego, dijo otra; La entrega, dijo la tercera. Y a ninguna de ellas se le permitió la entrada, porque la primera era egocéntrica, la segunda no conocía sus pasiones y la tercera no había pasado un solo día consigo.
-Maestra, ¿cuál es la moraleja de esto que nos ha contado?
-Que la disciplina es un aula sellada dentro de la cual os faltará el aire si permanecéis más tiempo del estrictamente necesario.
-Mas, para conseguir algo, hemos de ser disciplinadas.
-Sin embargo -sonrió la maestra-, estáis aquí precisamente para no conseguir nada. Ser disciplinadas en vosotras mismas, y desaparecerá la disciplina. Ser disciplinadas en la disciplina y desapareceréis vosotras.

Felipe Rubio

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s