Permite que el ramaje se seque

Observa tus actos involuntarios y tus reacciones incómodas sin miedo, empapándote de ellas como una prenda abandonada bajo la lluvia. Siente que estas son un gran árbol que sale de ti, cuyas ramas se expanden ejecutando por sí solas, exactamente eso que tanto te molesta hacer o pensar; hazte cargo de tu emoción ante esto, no solo ante el acto en sí, sino ante el propio árbol.

Luego visualiza como tu ser se va haciendo grande mientras el árbol disminuye su tamaño, sin perder de vista la sensación de fortalecimiento interno que ahora te invade; una sensación que crece y crece, que se empodera, haciéndose cargo, finalmente, de la situación. Adueñándose de ella, hasta el punto en que el árbol acaba convertido en una diminuta planta, incapaz de levantar su cuerpo del suelo.

Siente que su antigua entidad, que te igualaba y te superaba en ocasiones, ha desaparecido. Hazte cargo de que su presencia se extinguió, de que su fuerza se sumó a la tuya sin diferenciación alguna. Permite que el ramaje se seque, que su silueta se pierda entre la tierra informe; observa como el problema ha desaparecido. Acaricia la liberación que esto supone, intégrala a tu campo emocional; date tiempo, todo el tiempo del mundo para que esto suceda.

Felipe Rubio

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s