Cuatro millones de golpes

Cuatro millones de golpes
le cayeron
antes de darse cuenta
de que el maltrato
que los demás le infringían
era su propio maltrato,

de que los puñetazos
que daba al aire
recaían imperceptiblemente
en su propio cuerpo,

de que sus accidentes,
sus enfermedades,
sus caidas;
eran generadas por su propia persona.

Cuatro millones de golpes
antes de llegar al convencimiento
de que cada palabra,
de que cada corrección,
de que cada indicación;
debía ser como una caricia
hacia ella misma.

Única y exclusivamente
como una caricia.

Felipe Rubio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s